Hoy declaro la guerra,
declaro la guerra a la desafortunada proeza
que significa tener que declararla.
En tono bélico declarar: mañana la revolución se levantará vibrante y anunciará con su fanfarria, para terror de ustedes, ¡yo fui, yo soy, yo seré!
¡Yo seré!
No sabría si afirmar que los hombres quieren enajenar nuestra libertad
o si nuestra libertad está enajenada porque no nos creemos libres
¡Hurra! Hermanas queridas, otro esfuerzo, y ¿quién duda que habremos de vencer?
Los derechos no se mendigan, se conquistan,
acordamos y entendemos que
así es.
Nuestra lucha es a muerte y sin cuartel, ¿quién lucha más y a costa de qué? No importa ya, no importa quién. Importa quienes importa por qué.
Donde existe una necesidad, nace un derecho
entonces, decreto:
no saber hacia dónde huir, pero entendiendo por qué y cómo se llegó hasta aquí
es un acto revolucionario