se te desataron los cordones
como un niño prodigio
simulaste saber atarlos
a veces me pregunto
de qué color
son tus pensamientos
si cada vez que elegis
los fichines en el juego
son rojos, verdes, rojos
una falsa promesa navideña
en la cuna del silencio
conviven
mis ganas de ser
una mariposa
en el desierto
revoloteando entre polvo
una decisión exquisita
destruir las alas
es un motivo para llorar
todas las pérdidas
de mi vida
quiero tener
una momia en el placard
para saberme
congelada
en un tiempo
que no va a venir