¿Cuál es el límite?, ¿cuál es el límite que se coloca en la hiancia entre tu palabra y la mía?
Yo ya no conozco ni de límites, ni de atardeceres
los fui recogiendo todos en una bolsa con piedritas que más tarde se convirtieron en barro
Barro tal vez
es lo que alguna vez seré si no reconozco los límites
Mis límites
No puedo parar hasta ofenderte ni ofenderte hasta parar porque no me interesa limitar
estos límites
poner distancia como un acto de sanos límites
¿y qué hacer con esta ansiedad inaudita, inexplicable, pero estrepitosa?
limitar lo sano como un acto de poner sanos límites
como el medio para evitar escribir sobre esto que me pasa
cuando no sé limitar
¡para!, la hiancia es constitutiva entonces
ser sujeto supone vivir en una falta constante
en una hiancia
Si no puedo admitir mi propia falta ¿cómo voy a poder transitar-la-falta?
Quizá estos límites consisten en admitir que hay un agujero
un vacío
que jamás se llenará y que está bien eso suceda
dejar el espacio abierto para que el deseo ocurra
dar espacio para que las ganas se acumulen, dijiste
y tenés razón
lo que pasa es que mi sin razón es tan estrepitosa
que entre lágrimas y sollozos se vuelve barro
barro fangoso que me quiero sacar
darme una ducha para sentirme vacía
y volverme a vaciar
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