domingo, 28 de marzo de 2021

Atardecer los límites

 ¿Cuál es el límite?, ¿cuál es el límite que se coloca en la hiancia entre tu palabra y la mía?

Yo ya no conozco ni de límites, ni de atardeceres

los fui recogiendo todos en una bolsa con piedritas que más tarde se convirtieron en barro

Barro tal vez

es lo que alguna vez seré si no reconozco los límites

Mis límites

No puedo parar hasta ofenderte ni ofenderte hasta parar porque no me interesa limitar

estos límites

poner distancia como un acto de sanos límites

¿y qué hacer con esta ansiedad inaudita, inexplicable, pero estrepitosa?

limitar lo sano como un acto de poner sanos límites

como el medio para evitar escribir sobre esto que me pasa

cuando no sé limitar 


¡para!, la hiancia es constitutiva entonces

ser sujeto supone vivir en una falta constante

en una hiancia

Si no puedo admitir mi propia falta ¿cómo voy a poder transitar-la-falta?

Quizá estos límites consisten en admitir que hay un agujero

un vacío

que jamás se llenará y que está bien eso suceda

dejar el espacio abierto para que el deseo ocurra

dar espacio para que las ganas se acumulen, dijiste

y tenés razón

lo que pasa es que mi sin razón es tan estrepitosa

que entre lágrimas y sollozos se vuelve barro

barro fangoso que me quiero sacar

darme una ducha para sentirme vacía

y volverme a vaciar

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