Destrucción del paraíso colonial
desglosando puertas secretas de gruesa madera las termitas descubrieron lo profundo del universo
hay un mundo debajo de este mundo ¿lo ves? la noche me lo contó una tibia tarde mientras decidiamos si tomar mate o café
pulgosas presencias rasquetearon paredes, las pintaron en tonos de verde
y el más grande de todos, el cacique y superior, finiquitó el proceso
gritó ya no más rencor
de una vez por todas nos sacamos las máscaras
atrás del plástico un rostro de arcilla que no llora
porque el agua desayuna sus poesías
Me dieron un lápiz y me puse a escribir:
“desgarrando la vida
la vida que es eso que te cuentan es tan enorme y libre que
(gorgotea el silencio)”
Pero pasé la mano por encima y lo esfume
Me dieron una lapicera y me puse a crear:
“el lirio y los linajes
los linajes y el pasado de cartón”
El cacique dijo que no, así no, borrar y empezar de nuevo
Me dieron un crayón y me puse a delinear
“tenes los ojos del color de ayer, tenés los ojos del mismo color que el debate infinito
la mariposa perniciosa, el salado gusto del mar
me tragué toda la arena, perdón, pero quería hacer propios los lugares en donde amaste la vida”
De lo más sincero que leí, vociferó el león de las tinieblas
mientras apretaba entre sus garras un ratón de confitería
sombra entre sombras, espectros manifiestos
somos el terror de las generaciones pasadas, renacimos de escombros, vinimos para ahogarnos en asombro
Activa la palanca, el pasado es un cristal
somos el terror de las generaciones futuras
somos el miedo ahogado en asombro
somos el pánico al horror
somos el retorno de una caricia: las bofetadas del tiempo
minuto a minuto
segundo a segundo
centímetro a centímetro
un sentimiento líquido...
somos el terror de las generaciones
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